Pastelería lejana: Kek Lapis

Publicado el 25.03.2015


Hoy Los Foodistas queremos hablar de pastelería, algo que nos pierde no sólo por la atracción a lo dulce, sino especialmente por la parte técnica de las preparaciones. Por algo dicen que la pastelería es la disciplina más estricta de la brigada de cocina…

La pastelería europea, en especial la francesa, es la que se que tradicionalmente se lleva todos los laureles por calidad técnica y, obviamente, por el resultado final. Aunque últimamente no habría que despreciar la italiana, que levantó los galardones mayores con la medalla de oro obtenida en la Coupe du Monde de Pâtisserie 2015

De todas maneras hoy no nos referiremos a las maravillas dulces de Europa, sino que lxs invitamos a volar hasta la isla de Borneo, en el sudeste de Asia. A Los Foodistas nos tira más la comida que las playas, así que este es un viaje directo a unas lejanas pastelerías isleñas. En la región de Sarawak  se prepara una curiosa tarta dulce

Kek Lapis / Los Foodistas

Kek Lapis / Los Foodistas

llamada Kek Lapis. Se trata de un pastel hecho por múltiples capas, que no sólo es una gozada para el paladar sino, especialmente, para la vista. Cada capa suele tener un color y sabor diferente, con el que se crean complicados dibujos simétricos.

Actualmente encontramos dos tipos de Kek Lapis: los tradicionales de dos o tres colores, y los más modernos y complejos, con motivos, formas y patrones multicolores, que forman dibujos no figurativos (normalmente de estructuras geométricas), que te dejan con la boca abierta. El pastel se cocina en hornos convencionales, en un molde rectangular y bajo. Cada capa es esponjosa, con poco azúcares y muy fina (algo semejante al pionono enrollable que se consume en muchos lugares de América Latina).

Kek Lapis / Los Foodistas

Kek Lapis / Los Foodistas

La masa no tiene nada de especial: se suele hacer con mantequilla o aceite, huevos, azúcar, colores variados y harina de trigo. Cada una de las capas resultantes se pega con mermeladas diluidas para construir el pastel final. Algunas veces también se utilizan moldes especiales para cortar las capas una vez que han sido horneadas, y con ellas se forma un patrón aún más complejo.

El Lapis no es un pastel muy dulce y, como ocurre en todo el mundo, se toma en celebraciones especiales (cumpleaños, boda o fiestas tradicionales). Caminando por las calles de Kuching (la capital de Sarawak) se pueden ver vendedores ambulantes, que salen a ofrecer pasteles caseros con diseños de diferente complejidad. Además una vez al año se celebra un festival dedicado al Kek Lapis, con actividades de puertas abiertas en pastelerías y productores/as artesanales.

Hasta donde alcanzan nuestros conocimientos, el Kek Lapis no se consigue por España. Así que probar este extraño pastel puede ser un buen motivo para visitar Borneo o, si aun no te atreves al sudeste de Asia, también puedes experimentar la receta y compartir con nosotrxs tu diseño pastelero.

 

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