Perelló 1898, comer en una barra de mercado

Publicado el 30.06.2016


Los mercados de Barcelona son una preciosidad, tanto por la variedad de productos que ofrecen como por su arquitectura. Además, en algunos, es posible comer platos preparados con productos de mercado (tal como ocurre en otros países del mundo). Hay un puesto en el Mercado del Nitot que, podría decirse, está asociado a su misma historia. Ese es la Bacaladería Perelló (fundada en 1898), que no sólo vende productos para llevar, sino que desde hace un año cuenta con una barra de degustación, que reseñamos aquí…

La Bacaladería de Perelló, en el mercado del Ninot / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

La Bacaladería de Perello, en el mercado del Ninot / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

El bacalao es un producto central en la cocina española; introducido en la Península por los vascos en el siglo XIX. También es uno de los pescados con más protagonismo en la gastronomía catalana, donde el consumo de bacalao seco se remonta al S. XVI. De hecho, el bacalao y las bacaladerías son toda una institución en Barcelona, hasta tal punto el oficio de “bacaladera/o” es reconocido como tal sólo en Cataluña.

El bacalao es popularmente conocido como el “cerdo del mar”, por su versatilidad y porque se aprovechan todas las partes del animal. Además se conserva fácilmente (salado o desecado), lo que le permite ser transportado hasta zonas alejadas del mar. El escritor Josep Pla prestó especial atención a este producto de mar y, en el libro El que hem menjat (Lo que hemos comido) decía de él: ‘después de haber sido convertido en una mercancía resecada, momificada y fibrosa… es susceptible de resucitar’.

En el puesto de Perelló conocen muy bien todo lo relativo a este pez que ha ayudado a quitar el hambre en tiempos de escasez y oscuridad. La historia de la familia Perelló se remonta a finales del siglo XIX, cuando Enriqueta Serra Cristòfil y Emili Perelló, recién casados, decidieron agregar el bacalao al comercio de legumbres que ya tenía la familia de Enriqueta. Así comienzó su vínculo con el bacalao, las olivas y las legumbres. Después de muchos años de trabajo y remontadas de crisis, la bacaladería sigue en pie y se renueva, de la mano de la cuarta generación, que encarnan Ricard y David Perelló Mauri.

Antes de la remodelación del Mercado del Ninot, Perellló tenía varios puestos. En el nuevo edificio se aunaron todos en uno solo, dividido en diferentes zonas: bacalao seco; bacalao desalado (con picas de mármol blanco y grifos de estilo tradicional); olivas (con una veintena de variedades); conservas de mariscos, legumbres y verduras; una espacio para las anchoas, boquerones ahumados y los clásicos “lagartos” y “cohetes”. Completan este puesto (que hace esquina), un espacio para platos cocinados para llevar, con especialidades de bacalao y la barra de degustación (con tiradores de cerveza y vermut).

La bacaladería de Perelló / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

La bacaladería de Perelló / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

 

Productos clásicos y de calidad de Perelló / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

Productos clásicos y de calidad de Perelló/ Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

Los Foodistas somos adeptos a la comida en los mercados, ya sea sentadxs en banquetas altas o de pie y, como no podía ser de otra manera, un sitio que concentra historia y buena gastronomía merece entrar en la categoría Foodista. En Perelló comes en la barra, con lo cual puedes ver los productos directamente y hablar con quien prepara los platos (en esta caso Guada, la cocinera de barra).Todo llama la atención una vez que te sientas en la barra, los productos de las estanterías, los platillos de las neveras vitrina y hasta los sifones personalizados para el comercio o lo individuales, que reproducen los dibujos que la madre de los actuales herederos, bordaba a mano sobre las batas de su marido. Cuando detienes la atención sobre estos detalles, se comienza a respirar un aire distinto que te conecta con muchos años de vivencias, tradición e indican, necesariamente, que la comida que te servirán contiene una parte de ese mimo con el que se cuida cada detalle.

Pulpo a la brasa de Perelló/ Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

Pulpo a la brasa de Perelló/ Foto: Godo Chillida para Los Foodistas©

La barra de Perelló está abierta en horario de mercado (de 9 a 21hs) y se sirven todas las comidas, desde un desayuno (Esmorzars de forquilla), comidas, vermut con sus respectivas olivas o conservas de pescado, hasta un After Work. En ninguna de las opciones faltan los platos clásicos, a los que se le agrega sutiles toques (por ejemplo boquerones con ralladura de lima), que los vuelven aún más especiales. En la carta hay bocadillos hechos con pan de coca (con salmón, bacalao, sardinas); ensaladas tradicionales catalanas como el empedrat (con alubias de Sant Pau), la Xatonada (con su trío de pescados, bacalao, anchoas y atún) o la infaltable Rusa. El morro de bacalao tiene un espacio aparte en la carta: con sanfaina, muselina de ajos y al ‘pomodoro’. Aunque la especialidad sea el bacalao, también hay que probar los platos de pulpo a la brasa y atún.

Pasar por el puesto de Perelló para comprar bacalao, olivas o tomar una copa, degustando su propuesta gastronómica mientras disfrutas tranquilamente del rito del mercado,  es uno de los placeres Foodistas que no te puedes perder.

Si quieres ver todas las fotos de nuestra visita a la Barra Perelló, entra en este enlace.

 

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