Samuráis y cocina (A tale of samurai cooking)

Publicado el 22.01.2015


Bushi no kondate es el título original de esta película japonesa estrenada en 2013, presentada en el Festival de San Sebastián en la sección Kulinary Zinema dirigida por Yuzo Asahara. El filme no pasó por cines comerciales, pero merece la pena para cualquier Foodista inquieto.

Haru (Aya Ueto) es la personaje principal de esta historia que mezcla los clásicos japoneses de samuráis, la gastronomía del período Edo y una dosis de romanticismo (un poco empalagoso). Si pudiéramos aplicar algo parecido al calificativo ‘oído absoluto’, que se emplea para los músicos que tienen una gran sensibilidad, tendríamos que decir que Haru posee un ‘paladar absoluto’. Ella es capaz de percibir todo tipo de matices y sabores, para luego reconstruirlos en platos y técnicas culinarias.

La cocinera recibe una proposición de un chef samurái para que se case con su hijo Yasunobu Funaki, que optó por las espadas en lugar de los fogones. Yasunobu lo intenta pero la cocina se le resiste, a pesar de que debe seguir con el oficio de su padre. Haru le enseña a su marido el arte de la cocina para salvaguardar el honor de la familia y su reputación como chef samurái. En más de una ocasión es ella quien cocina por él, manteniéndose su talento en el anonimato (reforzando las costumbres machistas de la sociedad).

Una peli entretenida que, claramente no estará en los clásicos del cine japonés ni en los de género gastronómico, pero vale la pena verla porque presenta platos interesantes como, por ejemplo, una falsa gruya hecha a base de tofu.

Al punto: platos que despiertan la curiosidad.

Cocido: película entretenida que le da la vuelta a la figura clásica del samurái.

Crudo: la pegajosa historia de amor, reforzada por la construcción de la personaje principal (una ‘rebelde’ que acepta todas las normas de sometimiento de género).

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