Contra el desperdicio alimentario

Publicado el 26.08.2016


El desperdicio alimentario es un problema ya instalado en nuestra sociedad. Por otro parte, la malnutrición y el hambre crecen en la misma medida en la que en los países centrales se tira la comida. Los sistemas agrolimentarios industriales producen buena parte de la contaminación medioambiental. Claramente, lo que comemos y la manera en la que se produce, nos están llevando a un callejón sin salida. Presentamos opciones alternativas y responsables…

Desperdicio alimentario /Imagen de Pixbay

Desperdicio alimentario /Imagen de Pixbay

Si nos lees a menudo, seguramente ya sabrás que nos interesa la alimentación y también pensar en la responsabilidad que nos compete sobre ella, no sólo para estar bien nutridxs sino en la huella que dejamos sobre el medioambiente. Ya hemos hablado sobre el tema en otras ocasiones y hoy volvemos a la carga (y lo seguiremos haciendo).

Los Foodistas somos seguidorxs del programa de radio Carne Cruda que conduce Javier Gallego y, aprovechando el verano, escuchamos algunos de los programas que nos habíamos perdido. Entre ellos nos hemos topado con una emisión dedicada al Consumo Responsable, donde se dedica buena parte del programa a la cuestión de la alimentación. Por ello queremos compartir contigo este Podcast, ya que las entrevistas e investigaciones realizadas por el equipo de Carne Cruda, terminan convirtiéndose en un Manual de Consumo Alternativo.

Las cifras son alarmantes, y no sólo deberían servir para que te quedes con los ojos ‘ojipláticos‘, sino para tomar consciencia sobre cómo actuamos y cómo podemos resistir a las condiciones que nos arroja el actual sistema de producción (que se aproxima cada vez más al abismo). El 15% de la población mundial está malnutrida (incluida la obesidad) o pasa hambre. De hecho, la nutrición deficiente provoca el 45% de las muertes de menores de 5 años.

Por otra parte, también está la cuestión del desperdicio alimentario. En la Unión Europea, cada habitante, tira al día un promedio de medio kilo de comida. A ello se suma un modelo agroalimentario industrial, que es responsable de buena parte de las emisiones de CO2 que afectan al medioambiente.

Los números por sí solos pueden parecer desesperanzadores y nos hablan de una gran desigualdad social frente a cuestiones básicas como el acceso a los alimentos. Sin embargo, vale la pena a atreverse y acercarse a otro modelos productivos, agrícolas, ganaderos y de consumo, basados en una economía ética. En este enlace podrás encontrar el programa completo para escuchar (gratuitamente) y conocer algunas de esas opciones más responsables con el planeta que nos acoge.

¡Compártelo en las redes!

También te puede interesar..