Restaurante Carballeira: cocina de calidad servida por profesionales

Publicado el 19.02.2016


Carballeira está situado en la (maltrecha) Barceloneta, a pocos metros del Puerto Viejo de Barcelona. Esa parte de la ciudad es víctima de su belleza; los turistas peregrinan para pasearse por sus calles estrechas mientras corre la brisa del mar. Pocos restaurantes tradicionales resisten a la extraña lógica del turismo de masas, pero éste es una excepción que lleva 72 años sirviendo los mejores pescados y mariscos.

Pulpo a la gallega / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

Pulpo a la gallega / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

 

Carballeira abrió sus puertas en 1944, como un restaurante familiar con la voluntad de ofrecer pescado y marisco gallego, por ello sus primeros clientes fueron tanto contrabandistas como funcionarios llegados desde Galicia para hacer negocios, que añoraban los gustos del Atlántico. Los primeros propietarios, la familia Millán, pasaron su negocio a nuevas manos en el 2011, manteniendo el espíritu original del

Cazuela de mariscos / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

Cazuela de mariscos / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

establecimiento, después de una necesaria renovación que le quitó el peso de los años. Un dato (que no es menor), es que su personal tiene años de experiencia en el servicio y ya han pasado varias generaciones de camareros que se han jubilado allí después de 30 años de servicio en Carballeira. En tiempos donde el personal de hostelería parece de ‘usar y tirar’, aquí se cuida al personal garantizando una plantilla de camarerxs atentxs, muy profesionales y con experiencia (algo que echamos en falta muy a menudo en otros restaurantes).

Otro dato interesante de este restaurante es que la cocina está a la vista, y todo el género del mar se exhibe en una cristalera que forma parte de la sala-comedor, así que puedes ver el producto fresco antes de que entre a cocinas y seguir la elaboración del plato. La decoración del lugar es marinera, con fotos antiguas de la Barceloneta y paredes de madera, muy acogedor y tranquilo. Todo muy elegante pero sin remilgos.

Es casi redundante decir que su carta tiene como base los productos del mar; pescado salvaje y marisco fresco de temporada. También hay carnes, guisos clásicos y arroces (sobre los que hablaremos más adelante porque merecen detenerse un poco más). La calidad del producto justifica los precios, equilibrados para el servicio y la experiencia gastronómica que ofrecen.

Nosotros probamos unos cuantos platos regados con un fresco Albariño de la tierra. Para comenzar mini chocos salteados con ajo y garbanzos, y luego una cazuelita de pulpo,

Rodaballo sobre lecho de patata y cebolla confitada / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

Rodaballo sobre lecho de patata y cebolla confitada / Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

langostino y berberechos al ajillo. Nos repetimos, pero es lo que hay que decir: todo fresco, cocinado al punto, con el toque justo de ajo y hecho al momento.

Si eres fan de la tortilla pero no puedes con los mazacotes de patata y huevo, que miden casi 55cm de alto, aquí tienes el paraíso. La tortilla de bacalao es para delirar: el punto exacto de coagulación (babé en el centro), hace un buen contraste con el toque resistente del bacalao y los pequeños trozos de pimiento rojo. El pulpo a feira no se queda atrás; tierno, sabroso y con sus patatitas ligeramente bañadas de un excelente aceite de oliva.

Llega el momento de los arroces. Los Foodistas tenemos especial debilidad por los platos preparados con este cereal (mucho más teniendo en cuenta que hay mezcados genes valencianos e italianos saltando en nuestros paladares). El Arroz a Banda es uno de los mejores que hemos probado fuera de valencia. Arroz de punto perfecto (poca cantidad en la paella y grano crujiente), fumet de pescado sabroso y, como si fuera poco, un Al i Oli casero (suave) que lo completa.

El segundo plato fuerte fue un rodaballo al horno con patatas y cebollas confitadas (hechas al momento). El pescado: sublime, se notaba (y mucho) que era salvaje por el grado de colágeno que se pasaba de las espinas a la carne. La guarnición nos dejó boquiabiertxs. Sí, estarás pensando, ¿pero qué tiene de especial algo tan simple?, pero estaba tan rica que nos

Oreja de Fraile con anís /Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

Oreja de Fraile con anís /Foto: Godo Chillida para Los Foodistas

preguntábamos cómo, una simple patata con cebolla, puede estar tan buena…..

Otra de las cosas que nos sorprendió fue encontrar en la carta algunos dulces de recetas tradicionales (Tarta de Santiago, Torrijas, etc.), nada de los omnipresentes Tiramisú o Panna Cotta, etc. etc. que te encuentras en TODAS las cartas. Indudablemente nos decantamos por una postre tradicional: Oreja de Fraile, una especie de pestiño bien crujiente hecho con leche, huevo, harina, mantequilla y frito en aceite de oliva (pero nada grasosa). El postre tiene el tamaño de un plato grande, así que se puede compartir perfectamente. Cuando lo traen te sugieren mojarlo con un poco de anís extra seco y hay que seguir a ciegas la recomendación de los camareros, porque la verdad es que con esas gotas sube 5 pisos de sabor.

Por una cocina honesta, sabrosa y de temporada, por el servicio cuidado y de calidad, Carballeira se ha ganado nuevos fans: Los Foodistas y, esperamos que si vives en Barcelona o pasas por la Barceloneta, no dejes de probar su cocina tradicional, que ha sabido mantenerse a lo largo del tiempo, sin ceder a las modas de turno.

 

Dirección: C/ Reina Cristina, 3. Barcelona

Teléfono: 93 310 10 06

Cocina ininterrumpida, de lunes a domingo de 13:00 a 24:00hs. Hacen reservas para grupos y tienen salones especiales para eventos.

Si quieres ver la galería de fotos de Carballeira, visítanos aquí

 

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